MANIFIESTO DE LUZ Y OSCURIDAD

Descubre que la oscuridad podría ser infinita aun entre la luz del alba.
Satisfecho entre las tinieblas que te permiten momentos de lucidez.
Te induces al estado superior de la contemplación de las verdades.
El sexo opuesto tan mágico, se torna fuerza, fuego, viento abrazador.
En el mismo sexo, tan cómodo en la sangre ajena, no se cree, no se piensa.
Construir el círculo como al firmamento en sus estrellas y llorar.

de la ventana pa`lla eso soy...


...eso quiero...
como un ensancharse
de tus poros para asumir al paisaje
y no hagan falta alas ni vuelo...

uno a favor dos en contra...

y todo termina siendo una gran apuesta contra ti mismo... escoger la noche... llamar a alguien como ella o a ella... ubicar el sitio... destapar la botella del fino elixir y dejar que la música haga el resto... el equilibrio te tambalea mientras llegan las bocas a morderse... como comerse las vidriosas copas... el cielo raso del cerebro se "resquebraja"... el auto desenfrenado de la lluvia a toda velocidad inunda las luces rojas... y suuazz... impacto de los dos... acccidentales del exceso de todo.. millas por horas... contrabando... atropello...

Comenzaré por tan blancos pies
con los dedos lentamente
saboreando el color de uñas y lunares
en la reflexología afrodisia ascendente
me detendré en tan blancos muslos
en la entrepierna lampiña y exquisita
oscuridad donde enciendes los ojos
niega todo menos los aromas
y la adrenalina...

La oscuridad es impacto de luz
absorción...

Desde aquí el abismo
mirar hacia abajo, verte pequeña y sumisa
doblegados al instinto
anclada a qué columnas mármol
sosteniéndome para no despegar
aéreo de tu boca
desde aquí alta cima y precipicio
venero el labial rojo prostituta
labios generosos de incubus y sucubos
que por completo vacían el poema...

luz que has de existirme...



ven cuerpito frágil y dotado..
en la sensualidad de lo erótico que se aprende a amar y a deleitarse...
curiosea por mi vida en el sexo permitido o no...
niña mujer en su edad promiscua ardorosa...
acaba de vestirte a la rutina
-nos devuelve cuerdos a la ciudad de no tenernos al aire suelto de todos...
una prenda a la vez y filósofa del movimiento...
con las bragas deslizándose arriba,
con el jean en sus contornos curvos límites
y esa blusita transparencia de lo que somos...

quédate descalza luego un largo rato
para que aparezca eterno el adiós,
eterno el aroma eco de tu presencia en mi habitación
del hasta mañana o del hasta luego,
que la realidad no deja ver...

luces de la vida inmersas en lo vacío
cuando aun soñar instaura más verdades que certezas...
creo mirarte ahora venir y es mi razón
en la ilusoria del beso abismo
mientrás algo parecido al silencio
funda eso lo cual no interpreto...
qué es real si no es duradero.

Amor Líquido... Zygmunt Bauman



El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas ya hechas, completas y terminadas, sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas.

+++

Todos hemos visto, oído, y aun escuchado a pesar nuestro, a pasajeros del tren que, a nuestro lado, hablan sin parar por sus teléfonos. (...) Uno diría que están contando los minutos que los separan de sus seres queridos y que no ven la hora de poder mantener esas conversaciones cara a cara. Pero quizás no haya pensado que muchas de esas charlas por celular que usted escuchó por azar no eran el prolegómeno de una conversación más sustancial a producirse al llegar, sino un sustituto de ella. Que esas charlas no preparaban el terreno para algo real, sino que eran lo real en sí... Que muchos de esos jóvenes anhelantes de informar a sus invisibles interlocutores acerca de su paradero, ni bien lleguen a sus hogares correrán a sus cuartos a cerrar la puerta con llave detrás de sí.


http://www.lafabulaciencia.com/archivo/05/nov2.html

gracias a las amigas y a un trago de más...

la noche que se aparece
como una sábana negra
como una trago del whisky
como un beso caliente
como un fajo de billetes
como un auto deportivo
como una carretera sin obstáculos
como una playa erótica
como una arena sexuada
como una fantasía...

aun...


aun cuando los actos conllevan sus pares de palabras en el braile de los dos cuerpos que no se escuchan -algarabía babélica- aun, cuando tu voz es tan cálida y verdadera, aun cuando mi voz germina por tu piel y nos entendemos... la estancia solos y lejanos no desanuda no desnuda no desnida... me faltás...

bittersweet... apocaliptica


necesito encontrarte ahora justo, después de la soledad... creo aclarar el caos que me embargaba, creo cicatrizar los impactos de la guerra y de la battalla y he vencido... la ceguera será temporal... y necesito encontarte... en este espejo roto de imágenes infinitas de la verdad... el dolor aprisiona coharta inhibe.. he perdido la magia de aquellos años cuando empezó toda esta contienda... encontrarte entre tanta luz a veces resulta imposible...

LOS LIBROS Y LAS LECTURAS... deleuze

Dicen: ¿qué es eso del cuerpo sin órganos? ¿qué quiere decir “máquinas deseantes”? Al contrario, quienes saben poco y no están corrompidos por el psicoanálisis tienen menos problemas, y dejan de lado alegremente lo que no comprenden. Esta es una de las razones que nos impulsaron a decir que este libro se dirigía a lectores entre quince y veinte años. Y es que hay dos maneras de leer un libro: puede considerarse como un continente que remite a un contenido, tras de lo cual es preciso buscar sus significados o incluso, si uno es más perverso o está más corrompido, partir en busca del significante. Y el libro siguiente se considerará como si contuviese al anterior o estuviera contenido en él. Se comentará, se interpretará, se pedirán explicaciones, se escribirá el libro del libro, hasta el infinito. Pero hay otra manera: considerar un libro como una máquina asignificante cuyo único problema es si funciona y cómo funciona, ¿cómo funciona para ti? Si no funciona, si no tiene ningún efecto, prueba a escoger otro libro. Esta otra lectura lo es en intensidad: algo pasa o no pasa. No hay nada que explicar, nada que interpretar, nada que comprender. Es una especie de conexión eléctrica. Conozco a personas incultas que han comprendido inmediatamente lo que era el “cuerpo sin órganos” gracias a sus propios “hábitos”, gracias a su manera de fabricarse uno.

Esta otra manera de leer se opone a la precedente porque relaciona directamente el libro con el Afuera. Un libro es un pequeño engranaje de una maquinaria exterior mucho más compleja. Escribir es un flujo entre otros, sin ningún privilegio frente a esos otros, y que mantiene relaciones de corriente y contracorriente o de remolino con otros flujos de mierda, de esperma, de habla, de acción, de erotismo, de moneda, de política, etc. Como Bloom: escribir con una mano en la arena y masturbarse con la otra (¿en qué relación se encuentran esos dos flujos?). En cuanto a nosotros, nuestro Afuera (o al menos uno de nuestros afueras) es una cierta masa de gentes (sobre todo jóvenes) que están hartos del psicoanálisis. Están, para decirlo con tus palabras, “atascados”, porque, aunque siguen psicoanalizándose, piensan de hecho contra el psicoanálisis, pero piensan contra él en términos psicoanalíticos...

Gilles Deleuze: Conversaciones.Carta a un crítico severo, pp. 16-18

put your light on...



por mis venas en maratón
se disputan el corazón
el alcohol y la nicotina...

la mirada cada vez se me pierde
más lejos en la graduación de mis lentes...

esta piel es el reflejo ya
de millares de soles y aguaceros
por los senderos-pasos de
la ciudad, el mar y la sierra
sin descartar la intemperie
de estrellas en colisiones
que tatuaron mi universo de lunares...

se me han perdido
no sólo de la memoria
tantas imágenes-circunstancias
que el presente es mi única evidencia...

como lograrás comprender
eso soy y eso poco queda de este afán
-cambiar ya no lo puedo hacer

dejaría de fumar de beber de andar
de ver menos acá de mis narices
dejar atrás la manía terca del olvido
seguro...

pero
en la irreversibilidad de las cicatrices
te encontrarás con alguién que bien
te quiere que bien...
(abre la pagína ? del libro en tus manos)

fulana en su ropa de letras...



mesa forjada en hierro esclavo... ah y noble
tarde de sábado en la costa que ahora se transita caribe fría
ah y también gris, plomo y modorra

café caliente (de juanvaldez) que se deja fumar
imagen de la nena que lee, no sé qué
a través del ferreo forjado, de la amena jornada
y del cigarro que aroma al tinto

imagen mía que deleita
escribiendo esto y admirándola
en un silencio tan propio como de ella
en su lectura
como de la noche que viene negra y humo
iéndose sola muda
para el lugar donde se pierden
las miradas, los besos, los pasos
del día

aja.. y tú qué ?

olas nocturnas de siete metros
oceáno extraviado y laberinto
qué gota del rocío soy
cuando la tormenta me ignora...

abro mis venas y cesa
amanezco en la arena de playa
con las palmeras burlando al sol

vomito la porción de mí que el mar conjuró
y de allí nace una muchacha de bikini café
para descubrir en las cicatrices
el escaramujo de mi tiempo perdido

-no habrá nombres de la semana para ella-

viene siempre en la telepatia el deseo del beso
o la caricia o la palabra
o la contemplación de un horizonte no fotografiado
y como en el poema lo puedo todo
me invento una felicidad no humana...
como de universo... como de fractal

Horizonte... Alfonso Gumucio Dagrón

He cambiado de piel tres veces
Me ha costado darle la vuelta al mundo
Para llegar al punto de partida
Mis piernas me sostienen mejor
Tengo una cicatriz en el pecho
Más bien una costura, un bolsillo roto
Acceso directo al corazón

Estoy de regreso de mí mismo
Noches enteras buscando una estrella fugaz
Que me conceda un deseo
Nada extravagante
Tan sólo la habilidad de reconocer
La verdad de la mentira

Es otoño aún y los días son largos
La luz se recuesta cálida sobre la montaña
Quiero decir que el horizonte se distingue
¿El horizonte es una línea firme?
¿Es una pintura mural que cambia cada día
Movida por tempestades de color?
¿Hay un atajo para llegar al horizonte?

Quizás sirva de algo haber adquirido
Una cicatriz en el pecho
Una costura de piel y nervio
Una entrada directa al corazón.


*Alfonso Gumucio Dagrón nació en 1950 en La Paz, Bolivia, es escritor, cineasta, fotógrafo y ejerce como especialista en comunicación para el desarrollo.Primero los estudios y luego el trabajo lo llevaron a viajar por Europa, América, Asia, Africa y Oceanía durante los últimos 25 años.

presencia de gustavo arrieta en la feria del libro 2.007


junto a los compañeros del taller literario de la univrsidad del magdalena y la asociación de escritores del magd.


junto al poeta samario jose luis diaz granados


junto a eduardo pueblo y karen arroyo...


fue una estadía estupenda... wilmer meza, rolando bastidas, gustavo arrieta, jhonny ropero, martiniano acosta y eduardo pueblo

ando... iendo


libélulas revoloteando...

en el abracadabra de una sonrisa de labios negros...

que se desvanecen intereses
y la gente no te nota por la rutina
y te llaman
y te invitan
y te acosan
donde muchos son mesias

y se le huye al tiempo compartido
cuando la soledad es
una mujer de cero en conducta
para el trago de licor
la nicotina y
los placenteros vínculos
de los cuerpos anónimos

me esfumo en el abracadabra
entre el clima adverso de una pesadilla
donde despierto a otra pesadilla y a otra más
como el humo blanco y pesado de los sentidos

cuando no tengo lenguajes
para nada decir ni imágenes que evocar
en las sepias fotografías
de álbumes gastados

intento tinto tonos tontos...



ahora dedicado al yo que no soy pero que satisfacce...
los minutos cobran su peso en oro
y los pago en el compartir gente que abisma soledades

tengo, tomo, tanto, triunfo...
en el todo y nada de
una atmósfera terrestre que ya no desafía

evocar abre una ventana
ficcionar otorga plumas
a veces solo el beso apretado y mordido
levanta de la posición del sexo sudado, ebrio
y luego las miradas que se cazan como presas
son preseas de vez en cuando
y luego la promesa humana que vuelve no corresponde
al destino "celeste"
para buscar el insomne sueño
y balancear las jornadas
sin que éstas suban o bajen
en la cuestión de equilibrio que
no enfrentan a la mujer que ES
y lo ignora...